Si estás pensando en cambiar de barandilla para darle un nuevo aire a tu hogar, debes hacerte una serie de preguntas previas para poder elegir la que mejor se adecúe a tus necesidades. Por ejemplo, debes saber qué materiales prefieres o el tipo de configuración que precisas. ¿Es para un espacio residencial abierto al público o para el interior? ¿Buscas un toque estético, además de funcional? Sigue leyendo este post para despejar algunas dudas respecto a esta cuestión.

¿Cuál es el mejor material para una barandilla?

En realidad hay varios materiales recomendados. Lo más habitual es colocar barandillas de metal, de vidrio o de madera. Sin embargo, también puedes optar por la piedra, el plástico u otros compuestos. ¡Depende de lo que estés buscando!

Dentro de las barandillas metálicas encontramos también diversas opciones, siendo las más populares las de acero inoxidable y las de aluminio. Las primeras se utilizan sobre todo en interiores y destacan por su aspecto brillante. Además, son resistentes a la corrosión, lo que es una gran ventaja.

Otras barandillas de este tipo, como las de aluminio, acero o hierro forjado, que suelen emplearse más en exteriores. Tienen una vida útil bastante larga y no requieren de un excesivo mantenimiento si están protegidas con barnices o pinturas especiales para evitar la oxidación. Esta es una diferencia importante frente a las de madera, más propensa al deterioro.

Una opción muy interesante para los amantes del diseño son las barandillas de vidrio. Éstas permiten obtener vistas panorámicas y espacios con más luz. Eso sí, necesitan ser limpiadas con mayor frecuencia y no son tan económicas como otras opciones.

Diferentes tipos de configuración y montaje

En su mayoría, las barandillas son de barras o de paneles. No obstante, también podemos encontrarlas hechas con cables o de malla. Todas ellas pueden fijarse tanto a escaleras como a balcones, terrazas, patios, plataformas, ventanas, muros perimetrales y otras superficies del hogar.

¿Y qué hay sobre el tipo de montaje? Debes saber, en este punto, que hay tres formas de montar una barandilla: el estilo inglés, el francés y el entre muros. En el primero de ellos, también conocido como fijación lateral o en aplique, la barandilla se fija a una superficie horizontal ancha y plana en la banda exterior de una cornisa o de una pared.

Para una fijación en estilo francés se fija sobre el suelo. Es decir, sobre la superficie por la que se camina. Finalmente, también puede sujetarse directamente al muro. Y bien, ¿ya te has decidido? ¿Qué tipo de barandilla es la que necesitas? Consulta con nosotros todas tus dudas, pues somos expertos con años de experiencia en el sector.

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